Incomprensiblemente hoy en día los acuarios y oceanarios se nos venden como algo moderno, contemporáneo.

En realidad los oceanarios y acuarios marinos son conceptos que pertenecen al pasado, que consumen energía y contaminan el medio ambiente, que implican un gran sufrimiento, enfermedades e incluso la muerte para los animales marinos que viven en cautiverio en depósitos de agua.

Los oceanarios y acuarios son asimismo nefastos para la protección de las especies y de los mares, puesto que casi todos los animales marinos de los acuarios son capturados brutalmente, sin escrúpulos, con métodos mafiosos (véase también « korallenriffe.ch » (en alemán y inglés)). Las afirmaciones por parte de la industria de los acuarios que confirman que los acuarios y los oceanarios ayudan a sensibilizar a la población y fomentan la protección de los océanos es una burla. ¡Ocurre justo lo contrario!

La gestión de acuarios es especialmente grave para los organismos que viven en los mares y en los arrecifes de corales. En los acuarios casi no se crían peces coralinos. Estos proceden directamente de los arrecifes de corales. En la práctica sólo es posible criar un uno por ciento de las 1800 especies existentes. Casi más de un 80 por ciento de los animales mueren durante su captura, debido al estrés, al brutal trato recibido y porque a menudo se utiliza veneno para su captura. El estrés que les provoca el viaje los debilita tanto que aquellos que llegan a los acuarios, habitualmente sólo sobreviven durante cortos periodos de tiempo. Se estima que de 50 peces coralinos salvajes capturados sólo uno sobrevive durante más de un año en el acuario (véase también « korallenriffe.ch »).

Hoy en día a los peces coralinos se les utiliza como objetos de usar y tirar. Cuando se mueren en el acuario, se sustituyen simplemente por otros. Que sean una especie amenazada, no significa que estén protegidos. Muchos de los caladeros de peces coralinos se saquean con el fin de mantener los acuarios. El hecho es que el término ética no parece existir en el vocabulario de la industria de los acuarios, tanto en el caso de acuarios pequeños privados, como en el caso de grandes instalaciones públicas. En estos últimos, los tiburones se lastiman al tocar las paredes del acuario, los atunes y otras especies chocan contra las vitrinas hasta morirse. Los peces más grandes se comen a los más pequeños y hieren a otros. Una gestión inapropiada por parte de los directores de los acuarios y de los „touch pool“, donde el visitante puede toquetear los animales, nos cobra un tributo adicional (véase también « korallenriffe.ch »).

Diversos peces coralinos se encuentran al borde de la extinción debido a la despiadada explotación de la industria de los acuarios. Los acuarios, incluso las grandes instalaciones públicas, no ayudan a sensibilizar a la población respecto de los océanos, sinó que fomentan su destrucción. ¿Acaso ayudan los delfines cautivos de los delfinarios a sensibilizar respecto de la protección de los delfines y ballenas? Japón, el país con el mayor número de delfinarios en el mundo es a su vez el país con el mayor porcentaje de matanzas de delfines y sigue capturando ballenas. Al margen de los diferentes problemas medioambientales, la sobreexplotación pesquera es asimismo completamente desoladora. El 90 por ciento de todos los caladeros de peces grandes se han quedado despoblados. Según estimaciones, en 2048 todos los peces comestibles se habrán extinguido.

Varias amenazas planean sobre los océanos. Además de la sobreexplotación pesquera y la acuicultura, el mayor problema es la polución marina. Metales pesados, residuos de venenos, aceites y abrumadoras cantidades de plásticos acceden a través de los ríos o barcos al mar, algunas sustancias nocivas también a través de la atmósfera. A ello hay que sumarle el cambio climático, la adificación de los mares por medio del dióxido de carbono, lo que provoca la muerte de muchos corales y otros seres de esqueleto calcáreo. Además en la actualidad se conocen más de 400 zonas en el mar, donde el aporte de oxígeno es tan reducido que la existencia de vida no resulta posible. Otro problema adicional es el ruido subacuático. Proteger nuestros mares urge más que nunca.

  • No visite acuarios, oceanarios, ni delfinarios.
  • No tenga peceras en casa, sobre todo aquellas que contengan especies marinas, ya que siempre suelen haber sido capturadas.
  • Hágale saber a otras personas que los mares se enfrentan a serias amenazas.
  • Hágales saber que la captura de peces marinos para acuarios se lleva a cabo sin escrúpulos, con métodos devastadores y brutales.
  • No compre recuerdos que procedan de animales marinos ni corales (véase también « korallenriffe.ch »).
  • Renuncie en la medida de lo posible al consumo de pescado.
  • Hable sobre la problemática con políticos.
  • Impida la construcción de otros acuarios, oceanarios y apoye el proyecto Vision NEMO económicamente, políticamente o defendiendo sus ideales (véase también el botón «Realidad»).